A veces, lo que parece un pequeño gesto se convierte en una transformación completa. En ABA Salvaescaleras lo sabemos bien, porque acompañamos a diario a personas que, gracias a una silla salvaescaleras, han recuperado libertad, seguridad y algo tan importante como la tranquilidad en casa. Hoy, compartimos cuatro historias reales con sillas salvaescaleras inspiradas en nuestros clientes, que demuestran que mejorar la accesibilidad es mejorar la vida.
Historias reales con sillas salvaescaleras que transforman hogares

«Mi madre no renunció a su habitación de toda la vida»
Marta nos cuenta que su madre, la señora Carmen, vive medio año en su piso de la ciudad y medio año en la casa del pueblo, donde comparte tiempo con su hermana. Esa casa, de dos plantas, guarda recuerdos, rutina… y la habitación de toda la vida de Carmen. Aunque con los años subir escaleras se ha vuelto difícil, ella se negó a cambiar de dormitorio. “Se enfadaba cada vez que le hablábamos sobre pasar la cama al piso de abajo”, nos dice Marta.
La familia valoró varias opciones, pero finalmente instalaron una silla salvaescaleras para que pudiera seguir subiendo sin esfuerzo. “Le ayudamos a subir, claro, porque le da respeto, pero ya no tenemos que cargar con ella ni arriesgarnos a una caída. Es más seguro para todos y ella está feliz”.

«No queríamos mudarnos, solo poder entrar en casa con dignidad»
La señora Anna vive con su marido, Josep, diagnosticado de esclerosis múltiple. Su casa de toda la vida tiene la entrada elevada porque viven en una urbanización en cuesta, y tienen escaleras que dificultaban enormemente el acceso a la vivienda. “Cambiar de casa nunca fue una opción, es nuestro hogar”, explica Anna.
Buscaron una solución que les permitiera mantener su vivienda sin poner en riesgo la salud de Josep. “La silla salvaescaleras en la entrada fue la respuesta perfecta. Ahora puede entrar y salir con total autonomía. Y para mí ha sido un descanso enorme. No sabes lo que es no tener que preocuparte de que pueda tropezar y caer cada vez que sales al médico o a dar un paseo”.

«Volvimos a salir de casa»
El señor Antonio y la señora Montserrat tienen más de ochenta años y viven en un edificio sin ascensor, en un segundo piso. Con el paso de los años el señor Antonio perdió mucha movilidad y ya no salía de casa. La señora Montserrat salía a las compras básicas y ya cada vez menos porque cada vez le costaba más subir esas escaleras. Salir a la calle se convirtió en una misión imposible con el tiempo. “Las escaleras eran un muro. Nos sentíamos atrapados”, reconoce Montserrat.
Tras hablarlo con los vecinos, decidieron instalar una silla salvaescaleras comunitaria. “Fue una liberación. Ahora bajamos al parque, hacemos la compra, vamos al centro de día… Hemos vuelto a vivir. Y no solo nosotros, la utilizan más vecinos porque ya tenemos cada cuál sus achaques”.

«El dolor de subir escaleras era insoportable»
Dolores tiene 63 años y, aunque aún se considera joven, convive desde hace tiempo con un diagnóstico avanzado de artrosis de cadera. Aunque intenta mantenerse activa, las escaleras eran su mayor enemigo. “Tenía que agarrarme con fuerza, subir de lado, con cuidado… Cada peldaño era un suplicio”, nos cuenta. Vivía sola en una casa adosada, con las habitaciones y el baño principal en la planta superior.
Durante un tiempo intentó adaptarse poniendo una cama en el salón, pero quedaba horrible y no era lo mismo. Dolores se sentía frustrada. “Quería subir a mi habitación, ducharme arriba, moverme con libertad. Me dolía no solo el cuerpo, también el ánimo”.
Su sobrina se puso en contacto con ABA para estudiar opciones y la solución fue clara: una silla salvaescaleras instalada en el tramo interior. “La instalación fue rapidísima y desde entonces ha cambiado mi día a día. Sigo teniendo artrosis, claro, pero ya no me enfrento al dolor de las escaleras. Y eso, para mí, ha sido recuperar una parte muy valiosa de mi independencia.”
Estas historias muestran que una silla salvaescaleras no es solo una solución técnica, es una decisión vital. En ABA Salvaescaleras escuchamos, asesoramos y acompañamos a cada familia para que encuentre la opción que mejor se adapta a su hogar y sus necesidades.👉 ¿Quiere que le ayudemos también a usted? Contáctenos en www.aba.cat




